Mi mente calculaba como cubrirme, como intentar continuar mi huida sin quedar al descubierto, y mientras oía los lamentos de compañeros heridos, pero que en la oscuridad de la noche no conseguía descubrir donde estaban.Mi comando ya se había replegado, y yo había quedado rezagado, este maldito infierno no podía ser real... de milagro continuaba con vida, las balas me habían rozado en varias ocasiones, y si no fuera por la adrenalina del momento mi cuerpo se detendría.
Pero lo importante es que me seguía moviendo, y lo único importante era huir ahora...
Salte por una ventana, hacia un patio interior, abrí una puerta de una patada y corrí por el pasillo que se había abierto, recorrí varias habitaciones, antes de volver a salir a la luz de la luna.
Y entonces fue cuando lo vi, hay estaba, casi mimetizado con el entorno, y él me miraba a mí...
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